Una intensa granizada sorprendió a cientos de bañistas en la costa de Pontevedra, en la comunidad autónoma de Galicia, España, obligándolos a abandonar las playas en cuestión de minutos.
El granizo, de un tamaño inusual para esta época del año, cubrió la arena con un manto blanco y provocó una evacuación espontánea de los presentes. Familias y turistas buscaron refugio bajo toldos, en los soportales del paseo marítimo y dentro de sus vehículos para resguardarse del impacto de las piedras de hielo.
El fenómeno puso de manifiesto la intensidad y rapidez con la que las tormentas de verano pueden desarrollarse en la costa atlántica española, alterando de forma repentina la actividad turística y generando momentos de preocupación entre los visitantes.


